lunes, 20 de junio de 2011

ELFOS QUE VAN Y VIENEN, NOVEDADES Y CONFIRMACIONES EN EL RODAJE DE “EL HOBBIT”



Peter Jackson y su equipo continúan filtrando novedades acerca del rodaje de El Hobbit, que al parecer continúa viento en popa en tierras neozelandesas.
Parece que las dos partes en las que se dividirá el proyecto ya tienen nombre (subtítulo, más bien) y fecha concreta de estreno. La primera podremos verla, presumiblemente, el 14 de diciembre de 2012, bajo el nombre de The Hobbit: An Unexpected Journey. La segunda película llegará a las salas el 13 de diciembre de 2013 como The Hobbit: There and Back Again.


Por otro lado, si hace unos meses se confirmaba la aparición de Saorise Ronan (The Lovely Bones) interpretando a Itaril, ahora sabemos que la actriz se ha desligado del proyecto, al parecer, para considerar otras opciones que no la tengan comprometida durante tanto tiempo.



Lo último que ha salido a la luz es la incorporación al reparto de Evangeline Lilly (la inolvidable Kate de Perdidos) para dar vida a Tauriel, una elfa Silvana que no aparece en el libro, sino que ha sido creada expresamente para la película. Aún no se ha revelado gran cosa cerca de este personaje, pero se han apresurado a aclarar que no tendrá una historia de amor con Legolas.

Y para terminar, una noticia que entristecerá a los fans de Star Trek. Si hace unos meses se rumoreaba de Leonard Nimoy podría prestar su voz al dragón Smaug, hace unos días se ha confirmado el fichaje de Benedict Cumbrebatch (compañero del protagonista, Martin Freeman, en la serie Sherlock), que se enfundará el traje de motion capture para interpretar este papel y otro más, el hechicero Nigromante.

A la espera de más novedades os vuelvo a dejar el enlace al blog oficial del rodaje, podéis verlo aquí.



sábado, 4 de junio de 2011

MUTANTES, Y A MUCHA HONRA



            Siempre he pensado que si yo fuera mutante me costaría mucho elegir bando: la calmada sabiduría del Profesor X o el poderoso carisma de Magneto. Tras ver X-Men, Primera Generación y por culpa de Michael Fassbender empiezo a inclinarme más por el lado oscuro.
            Que Bryan Singer sabe lo que hace no nos pilla por sorpresa, pero es que ha hecho falta que el director vuelva a poner su sello a la saga mutante (su saga por derecho) para que recupere la calidad de las magníficas X-Men y X2 (dejemos fuera la muy discutible X3: La Decisión final, de un desacertado Brett Ratner, y por supuesto la atrocidad que supuso X-Men Orígenes: Lobezno). Matthew Vaughn (Kick-Ass) dirige esta película, producida y (co) escrita por Singer, creando un tándem perfecto para el relanzamiento (¿lo es?) de las aventuras de la Patrulla X.
X-Men: Primera Generación es el Batman Begins de los mutantes. Una precuela que al margen de toda saga, de que te gusten o no los superhéroes, es una gran película y punto. Dicen que Christopher Nolan, con sus películas sobre el hombre murciélago, abrió la puerta al blockbuster de lujo, pero esto no habría sido posible si Singer no hubiera plantado esa semilla hace años con X-Men.
Matthew Vaughn aborda elegantemente tramas políticas como la crisis de los misiles de Cuba para contextualizar el origen de ciertos personajes, demostrándonos que no lo sabíamos todo sobre ellos, como creíamos. Para ello cuenta con un reparto de lujo: James McAvoy da vida a un joven Charles Xavier, la nominada al Oscar Jennifer Lawrence como Raven/Mística, January Jones como Emma Frost…pero sobre todos ellos destaca Michael Fassbender con su interpretación de Erik Lensherr, alias Magneto.

Fassbender hace suyo uno de los personajes más complejos y atrayentes del universo Marvel, se come la pantalla (y al resto del reparto, sin desmerecer a ninguno) con  un Erik que haría palidecer al mismísimo James Bond. Los planos que comparte con McAvoy destilan la sensación de que aunque Erik (Fassbender) acapara toda la atención, Charles se la cede gustosamente. Muy acorde con los personajes, y muy acorde con las visiones que nos dieron en su día Patrick Stewart y Sir Ian Mckellen. Porque si hay algo increíble en X-Men Primera Generación es que sus intérpretes no intentan ser las versiones más jóvenes de los actores que ya dieron vida a estos personajes, sino algo totalmente distinto. El resultado, en lugar de confuso, se presenta con tal coherencia que permite al espectador ser consciente de la evolución real de Charles y Erik hasta convertirse en los Profesor X y Magneto que aparecían en la trilogía original.

Brillantes ideas como comenzar la película con la misma escena con la que comenzaba X-Men hace 11 años (un pequeño Erik descubriendo sus poderes en un campo de concentración), numerosísimas referencias a las otras películas (algunas sólo evidentes para los fans), un reparto soberbio, tramas político-sociales, ciertas dosis de humor… y todo ello encaja perfectamente con las cintas anteriores. Matthew Vaughn ha conseguido que salgas de la sala de cine con la sensación de que acabas de presenciar algo imposible: una precuela en toda regla que no parece una precuela, que tiene valor como pieza única y aislada y que a la vez encaja como un apéndice perfecto con las películas anteriores. Esto sí que son, como dice Mística en la película, “mutantes, y a mucha honra”.  Impresionante.