The Artist arrasa en la 84 edición de los Premios de la Academia con cinco galardones, incluyendo Mejor Película, Mejor Director para Michel Hazanavicius, y Mejor Actor Principal para Jean Dujardin. Empató en premios con Hugo, de Scorsese, que a pesar del número de estatuillas tuvo que conformarse con triunfar solo en las categorías técnicas.
Como era de esperar, Meryl Streep se hizo con el premio a Mejor Actriz Principal (su tercera en total) por La Dama de Hierro. Octavia Spencer y Christopher Plummer fueron los galardonados como Mejor Actriz y Actor Secundarios por Criadas y Señoras y Beginners respectivamente.
Los Descendientes, de Alexander Payne, que partía como una de las favoritas en las quinielas tuvo que conformarse con el Oscar a Mejor Guión Adaptado.
Este año me negué en rotundo a quedarme levantada a ver la ceremonia. Años de galas tirando a aburridas, sumado a la decepción por las ausencias entre las nominadas de las, a mi ver, mejores películas del año (Drive, Shame y Melancolía) me han provocado un profundo enfado con la Academia. En fin, es lo que hay.
De la alfombra roja poco que decir, destacaron por su elegancia y buen gusto las mismas actrices de siempre: las nominadas a mejor actriz Meryl Streep y Michelle Williams; Natalie Portman, Angelina Jolie y Gwyneth Paltrow. A las que se unieron este año las casi debutantes en temas de alfombra roja y también nominadas Jessica Chastain y Rooney Mara, con ese rompedor (pero impecable) estilo que ha heredado de la Lisbeth Salander de Fincher.
Polémica fue, por otro lado, la elección de Penélope Cruz, que se presentó con un look Grace Kelly reloaded que la añadía más años que estilo. Para gustos los colores.
La 84 edición de los Oscar, con Billy Cristal de nuevo al timón (hartos de intentos fallidos con los presentadores de otros años resulta un alivio volver a lo seguro), se saldó con un empate técnico entre The Artist y Hugo con cinco estatuillas cada una. Y digo empate técnico que no moral. The Artist se llevó casi todos los galardones importantes de la noche: Mejor Película, Mejor Director para Michel Hazanavicius, Mejor Actor Principal para Jean Dujardin, Mejor Banda Sonora y Diseño de Vestuario.
La película de Scorsese, sin embargo, tuvo que conformarse con menciones como Mejor Fotografía, Dirección de Arte, Montaje de Sonido, Efectos de Sonido y Efectos Visuales.
Con respecto a las categorías actorales, prácticamente todas las quinielas acertaron. Meryl Streep recogió su tercera estatuilla con un emotivo discurso. Esta vez, como Mejor Actriz Principal por su interpretación de Margaret Thatcher en La Dama de Hierro (película que también obtuvo el reconocimiento al Mejor Maquillaje).
Octavia Spencer se alzó con el premio a Mejor Actriz Secundaria por su papel en Criadas y Señoras (The Help). Christopher Plummer hizo lo propio en la categoría masculina por su interpretación en Beginners, convirtiéndose en el actor de mayor edad (82 años) que recoge una estatuilla sin ser honorífica.
Alexander Payne tuvo que conformarse con el reconocimiento al Mejor Guión Adaptado por Los Descendientes, que parecía que iba a ser una de las favoritas y se quedó con esta única mención. Ídem para Woody Allen y su Midnight in Paris, que se quedó con el Oscar al Mejor Guión Original, que la Academia tuvo que recoger en su nombre (en manos de Angelina Jolie) ante la ausencia del director.
Una única mención también para David Fincher y su adaptación de Millenium, que había conseguido colar a su protagonista, Rooney Mara, entre las nominadas a Mejor Actriz Principal. En este caso se llevó el Oscar al Mejor Montaje, y hace que siga preguntándome porqué la Academia se empeña en castigar el innegable talento de este director en las entregas de premios.
La española Chico y Rita, por su parte, perdió el galardón al Mejor Largometraje de Animación, que fue a parar a Rango. Otra vez será.
Y hasta aquí los principales premiados de la 84 edición de los Oscar. A lo mejor para el año que viene se me ha pasado el enfado con la Academia y retomo mi costumbre de ver las galas. O a lo mejor no.

